Tratamientos
Las terapias de tercera generación abordan los problemas emocionales desde una perspectiva que combina aceptación, mindfulness, valores personales y flexibilidad psicológica. Más que eliminar síntomas, buscan ayudarte a relacionarte de forma más libre con lo que sientes y a construir una vida más coherente con lo que te importa.
Ansiedad
Se trabaja para reducir la lucha interna, y para ampliar la capacidad de estar presente incluso cuando aparece malestar.
Objetivo: Ser capaz de dirigir tu vida y tus valores.
Depresión
Recuperar movimiento, sentido y conexión con lo valioso, más que en “cambiar pensamientos negativos.
Objetivo: Reconectar con lo que da sentido y recuperar energía vital
Duelo- Pérdidas
Se acompaña el dolor desde la aceptación y la presencia. Objetivo: acompañar el proceso sin prisa, con sentido y con apoyo.
Estrés
Se abordan los patrones de exigencia, autoexigencia y sobrecontrol.
Objetivo: vivir con más equilibrio y menos desgaste.
Dificultad Relaciones
Se trabaja directamente en cómo te vinculas con los demás.
Objetivo: conseguir relaciones más auténticas, seguras y coherentes.
Se trabaja mucho desde la relación contigo mismo/a.
Objetivo: construir una relación interna más amable y estable.
Gestión de la Ira
Se aprende a observar la ira sin que te controle. Con atención plena y trabajo en valores, ganas espacio para responder con calma y actuar desde lo que realmente importa.
TDAH
Se aprende a relacionarte con más calma y flexibilidad. A través de atención plena y trabajo en valores, mejoras tu enfoque, regulas mejor tus emociones y organizas tu energía de forma más eficaz.
Problemas de Sueño
Se aprende a soltar la lucha con el insomnio y a crear una relación más tranquila con el sueño mediante atención plena y hábitos conscientes.
Fobias
Se aprende a acercarte al miedo con más calma y flexibilidad, reduciendo la evitación y recuperando libertad para actuar.
Traumas
Aprendes a relacionarte con los recuerdos traumáticos con más calma y flexibilidad, recuperando presencia y capacidad de avanzar.
Controlar obsesiones y compulsiones sin dejarte arrastrar por ellas, recuperando libertad para actuar según tus valores.
